miércoles, 8 de febrero de 2012

¿Son los vecinos de Laguardia descendientes de los pobladores de La Hoya?

¿Fueron los habitantes del poblado de La Hoya los tatarabuelos de los actuales vecinos de Laguardia?


Es la pregunta que intenta responder un grupo de investigadores, impulsado por Armando Llanos, Director del Instituto Alavés de Arqueología. Desde el pasado verano se trabaja con el equipo Biomic, dirigido por Marian Martínez de Pancorbo (catedrática de Biología celular de la UPV-EHU y asesora del Banco de ADN del País Vasco), dos son las líneas a seguir, conocer el ADN de los vecinos de La Hoya, una labor que se está realizando en estos momentos, y buscar la posible conexión genética con los actuales vecinos de Laguardia. 


En agosto se tomaron las primeras muestras de ADN y este domingo han citado a los voluntarios para entregarles los resultados. Además, convocan a aquellos hijos de Laguardia que sepan que sus raíces familiares están ancladas en la villa a que participen en el proyecto como voluntarios. La cita para unos y otros es en el Salón Parroquial a las 13 horas. 

Hasta el momento tenemos claro que los primeros habitantes de Laguardia, de los que tenemos noticia, datan de hace más de 2.000 años.  Los moradores de La Hoya vivieron en este asentamiento, situados a escasos 2 kilómetros del actual núcleo de Laguardia, durante unos mil años. Sabemos también, así nos lo cuentan los expertos, que el poblado se abandonó por una acción violenta. 
Armando LLanos, responsable del yacimiento y de las sucesivas excavaciones de La Hoya desde sus primeros momentos (allá por los años 70), no se conforma con investigar los restos arqueológicos encontrados, busca nuevas vías de investigación y colaboración con diferentes áreas científicas. Este proyecto es un buen ejemplo pero, ¿cómo imaginar que puedan estar unidos genéticamente los actuales vecinos de la villa con aquellos hombres de la edad de Bronce?
Parece complicado pero pudiera ser cierto. Los investigadores trabajan con la hipótesis de que aquellos habitantes de La Hoya que sobrevivieron a la desaparición del poblado se trasladaron a un lugar que ofreciese mejores condiciones defensivas, el cerro de Laguardia.

Las primeras evidencias de su habitabilidad son de época celtibérica, en la zona sur. Allí aparecieron importante restos de la época hace más de una década, especialmente un impresionante pozo. Y se sabe que desde entonces el cerro de Laguardia nunca ha dejado de estar habitado. Para que esta teoría se haga realidad, es necesario contar con voluntarios que ayuden en el proceso, es decir, que se presten a realizar el análisis de ADN y la investigación sobre él.
Os imagináis la importancia que pueden tener los resultados obtenidos, y  ¿podríamos llegar más lejos y buscar el origen de nuestro árbol genético en los restos hallados en alguno de nuestros dólmenes? Los primeros pasos ya se han dado. 

Sin duda una proyecto de gran interés, que será protagonista el viernes en Radio Rioja Alavesa. En “En Marcha” entrevistamos a la Directora de Biomic, Marian Martínez de Pancorbo.




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