domingo, 18 de septiembre de 2016

La FIESTA con mayúsculas

Samaniego ha celebrado la 23ª Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa, simplemente LA FIESTA. Este es el pregón de Toti Martínez de Lezea:
ARABAKO ERRIOXAKO MAHATS-BILKETA

Egunon errioxatarrak eta lagun guztiak. Ongi etorriak Arabako Errioxako Mahats-Bilketaren 23 Festara.

Bienvenidos todos, riojanos y amigos, que estáis aquí para celebrar la 23ava edición de la Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa.

Como pregonera de la Vendimia, anuncio que un año más las viñas han dado su fruto, que una vez más los habitantes de las villas y pueblos de Rioja Alavesa han cuidado los viñedos y recogido las uvas tempranillo, viura, garnacha, mazuelo, graciano, malvasía y otras, cuyos aromas y sabores llegarán a nuestras mesas y a todos los rincones del mundo.

Nada nace de la noche a la mañana sin esfuerzo, sin trabajo, sin cariño. Hace 2000 años los romanos trajeron las primeras cepas a esta tierra y, aquí continúa su cultivo, palabra derivada del latín “cultura”, cuyo significado se refiere al conjunto de saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social para resolver sus necesidades. En Arabako Errioxa el cultivo, la cultura, se ha mantenido durante todos estos siglos contra viento y marea; contra sequías, inundaciones y gusanos, hasta lograr el renombre del que hoy en día goza. Pero, para que ello haya sido posible, también ha habido una historia, pues en esta hermosa comarca no solo hay viñedos.

Doce siglos antes de Cristo, en la Edad de Bronce, ya había “riojanos alaveses”. La prueba la tenemos en los dólmenes, monumentos funerarios, desperdigados por todo el territorio, y en la Cueva de los Husos de Kripan. El poblado de la Hoya, el castro de Navaridas, el poblado fortificado en el monte Quiles de Mañueta son testigos de nuestra Edad de Hierro. Las murallas de Bastida, Guardia, Salinillas, Moreda, Labraza, nos recuerdan el pasado guerrero de esta región que defendió las fronteras del Reino de Navarra. La txabola de la Hechicera de Bilar, las mañas de Samaniego, nos habla de viejas creencias y miedos, conjurados gracias a las iglesias y ermitas que se alzan por toda la comarca. Caminos de peregrinos a Santiago de Compostela, quienes, después de atravesar toda Álava y detenerse en Oion, se dirigían a Lapuebla, para pasar el río en su barca, al igual que lo hacían los viajeros y los mercaderes que llegaban a esta tierra cuando no existían los puentes sobre el Ebro. El Txulalai de Paganos, el Katxi de Oion, el baile de la Cadena de Ekora, nos hablan de músicas y bailes ancestrales, quién sabe si para convocar la lluvia o ahuyentar a los malos espíritus... Y ya que hablamos de música, cantemos luego, entre copa y copa, 'La Paloma' de nuestro querido Iradier, y bailemos al son de las gaitas de Elciego. Villabuena/Eskuernaga, Leza, y esta villa de Samaniego, nuestra bonita y evocadora anfitriona, antiguas fortalezas, aldeas, luego pueblos y villas, que hacen cierto el dicho de que el vino fue un regalo de los dioses a los hombres.

Encinares, carrascales, hayedos, trujales, bodegas horadadas en la tierra, antiguos palacios, casonas blasonadas y edificios modernos, admiración de quienes los contemplan. Rioja Alavesa es vino, sí, y es mucho más. Arabako Errioxa son sus hombres y mujeres que a lo largo de generaciones han cultivado las vides, los cereales, los olivos; han trabajado y luchado para que hoy todos disfrutemos de este día.

Y ya que mi oficio es escribir, me gustaría finalizar este pregón con los versos de un poeta, cuyo apellido es el nombre de esta villa: Félix María Sánchez de Samaniego y Zabala, quien, entre otras muchas cosas, hizo posible que mejoraran los caminos para el comercio de los vinos de su amado terruño:


Es voz común que a más del mediodía,
en ayunas la Zorra iba cazando;
halla una parra, quédase mirando
de la alta vid el fruto que pendía.

Causábala mil ansias y congojas
no alcanzar a las uvas con la garra,
al mostrar a sus dientes la alta parra
negros racimos entre verdes hojas.

Miró, saltó y anduvo en probaduras,
pero vio el imposible ya de fijo.
Entonces fue cuando la Zorra dijo:
«No las quiero comer. No están maduras».

No por eso te muestres impaciente,
si se te frustra, Fabio, algún intento:
aplica bien el cuento,
y di: No están maduras, frescamente.


Oso ondo pasa ezazue, lagun maiteak, Mahats-Bilketaren Eguna honetan. Gora Arabako Errioxa eta bere ardoa!



Toti Martínez de Lezea
18.9.2016






































































































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